pliz inser comerchal jier (iii)

SOUR '日々の音色 (Hibi no neiro)'



Mi dominio del idioma japonés es ridículamente básico, pero aunque no entienda nada este video me sigue gustando ^_^.

iC. en 25 cosas al azar

  1. En un país donde todos le van al Barcelona o al Real Madrid yo le voy al Valencia.
  2. Toda mi vida fuí tímido, en ocasiones hasta me temblaba la voz al hablar con un desconocido. Después aprendí a fingir que no era tímido y todo anduvo mejor.
  3. Poco después de graduarme de la universidad trabajé por dos semanas como editor de fotos para sitios de adultos, tambien se le conoce como editor de pornografía.
  4. Tengo una cicatriz en la ceja izquierda que me hice al propinarme un estrellón contra una silla cuando tenía cuatro años. Me agarraron cinco puntos de sutura más una inyección contra el tétano.
  5. No tengo planes para el futuro, no se que haré mañana, no se que haré la semana proxima, ni dentro de seis años.
  6. Mi primera experiencia en un Slam Dance fue por puro accidente, sin darme cuenta quedé atrapado en la multitud y era unirme o morir en el sitio. En ese momento tocaba la banda 2 Huevos 1 Camino una canción llamada Verdugo.
  7. Le temo a las agujas, a la gente ignorante por negligencia, a los aviones que caen sin control, a los perezosos y a la gente egoista.
  8. Alguien una vez me dijo: «Tu problema es que eres demasiado honesto».
  9. Mi grupo de música favorito es Radiohead, aunque tengo que confesar que si los tuviera en frente solo reconocería a Thom Yorke.
  10. En la escuela secundaria siempre fui ese del que todos querian copiarse.
  11. A veces siento que hablo de más, y eso que no hablo mucho.
  12. De niño me gustaba jugar con fósforos. Cada vez que tenía dinero iba a la tienda y compraba una caja.
  13. A mis 16 ya me había mudado más de veinte veces.
  14. Nunca he viajado más allá de las fronteras de mi país.
  15. Siempre quise ser artista, pintor, dibujante, que se yo... ahora estoy seguro que debí seguir con ese único sueño.
  16. Fui criado por mi madre, mis dos hermanas mayores y un televisor.
  17. La última vez que entre en una iglesia (por voluntad propia) fue hace dos años para la boda de un amigo. Esa noche, despues de catorce años de no entrar en una, sentí que debían amarrar a los santos.
  18. Me molesta cuando la gente hace ruidos inecesarios, cuando ocupan más espacio del que deberían ocupar, cuando silban, cuando usan el celular como radio, cuando tocan la bocina del auto, cuando caminan lento, cuando... mejor dicho, me molesta la gente en general.
  19. No veo televisión, ni escucho radio. Todo lo que necesito lo encuentro en el internet.
  20. Soy un pirata, y por ley, los piratas somos más sexys que los ninjas.
  21. No acepto que me digan «Tienes que hacerlo» sin una explicación que sustente el porque debo hacerlo.
  22. Hay dias en los que quisiera tener un lanzallamas, a esos dias les llamo «Día de Intolerancia Crónica».
  23. No llevo reloj conmigo pero me gusta ser puntual, pocas veces llego tarde y es por eso que no me gusta esperar.
  24. A mis 20 años empecé a frecuentar conciertos de Rock n' Roll con bandas locales. Pasaba horas saltando y gritando en medio de un tumulto anónimo, en aquel tiempo era la única forma que podía sentirme vivo.
  25. Veinticinco cosas son demasiadas cosas cuando lo piensas bien.

¿vamos?

— Que buena canción ¿Cierto?
— Si, es buena.
— Hace mucho que no la escuchaba me trae gratos recuerdos, pero son cosas que no quisiera recordar ahora.
— Si... eso suele pasar.
— ¿Y que haces acá?
— ¿Dónde?
— Acá, sentado como si te doliera algo. No te hagas el tonto.
— Sufrir, supongo. Esta noche soy victima de las malas circunstancias y la verdad preferiría estar en otra parte. Un lugar menos perturbador.
— ...
— Hoy me han invitado a jugar billar, beber unas cervezas y pasar un buen rato entre amigos. Pero, quien me invitó obvió un ligero detalle... ha invitado a mi ex sin decirme. No se que estaría pensando cuando lo hizo, la cosa es que cuando me di cuenta ya estabamos metidos todos en el carro como una famila feliz, pretendiendo agradarnos unos a otros.
— Oh, ya entiendo. Los amigos suelen hacer ese tipo de cosas, creen saber como uno se siente.
— ¿Amigos?

Nunca he sido de las personas que se abrén de esa forma a un desconocido, menos a una extraña, pero la situación ya era extraã y sentía la urgencia de vomitar todo aquello, desembarazarme de mis incomodidades y lo estaba haciendo bastante bien.
Ella soltó una carcajada a mi interrogante sobre los amigos y de paso me arrebató la caja de cigarrillos que tenía en la mano. No recuerdo que haya pedido permiso, ya no eramos extraños... si compartiamos los cigarrillo no eramos más extraños.

— Bueno, como quieras llamarlos. Yo creo que estamos en la misma situación, estamos en un lugar donde no queremos estar ¿entiendes?. Mi hermana menor me a traído acá dizque para desempolvarme un poco, para como dice ella respirar un poco de aire fresco. Pero se ha traído al baboso de su novio, un tipo que no soporto, el cree que porque tiene dinero eso lo hace un espécimen especialmente deseable y apetecible. Pobre tonto,—sentenció mientras encendía el cigarrillo que sin vergüenza alguna me había robado— en fin, en el reino del señor hay de todo hasta idiotas que creen vivir agarrados de los sacos escrotales de todos los santos.

Despues de aquello nos dejamos rodear por un silencio. No uno de esos silencios incomodos, más bien, un silencio agradable con sonrisas tontas en los rostros de ambos. Las cosas ya no estaban tan mal.

— Entonces... ¿qué hacemos? —dijo ella.
— No sé... talvez, salir corriendo sin decir nada.
— Umm... no está mal la idea, y si le ponemos un poco de dramatísmo a la cosa nos saldrá como de comedia romántica. Nos salimos de acá y vamos a otro lugar. Hasta puedo dejar que me hables de cosas dulces, de amor, de nubes rosas y arco iris coloridos que aterrizan en una pradera repleta de flores parlantes. Tu sabes, cosas de esas que emboban a las chicas incautas.
— ¿Eeeh?... ¿amor y flores parlantes?, esa clase de cosas no se me da muy bien hablarlas, de eso no se mucho quizas es por eso que no engancho a ninguna de esas incautas. Si te parece, puedo hablarte de ovnis y dinosaurios, de política exterior y cosas por estilo.
— ¿Ovnis y dinosaurios?... creo que puedo sobrevivir a eso.
— ¿Entonces qué?... ¿vamos?
— Vamos.